domingo, 17 de mayo de 2020

Adoquines. Llueve en domingo

Como no hay actividad en las obras de adoquinado he decidido escribir una entrada que no tenga que ver con la tarea más que tangencialmente.
Es evidente que para conseguir eso haría falta tener un propósito, un plan una idea; pero no. Parezco algunos gobernantes y es que, al final, todos somos humanos y más o menos nos parecemos aunque algunos se empeñen en hacernos diferentes... y enfrentados aunque nos parecemos unos a otros más que nos diferenciamos, a pesar de lo cual seguimos enfrentados.

... diferentes y enfrentados ...
El día que se nos ocurra ponernos a remar en una misma dirección, el resultado puede ser espectacular. Pero ¿quién empieza? Unos deben dar el primer paso y tender la mano y los otros aceptar la mano y comportarse de manera leal.

... comportarse de manera leal ...

¿Es eso tan difícil? ¿Se imaginan a los obreros de la Plaza quitando uno los adoquines que pone el otro? Seguro que no. En cambio no nos extraña nada que unos políticos deroguen las leyes que han aprobado otros. Y esas leyes nos afectan a todos los ciudadanos. ¿Tan mal hechas estaban? Entonces debería poder perseguirse judicialmente a los que las han promulgado; de no poder hacerlo, el sistema es imperfecto, tenemos la "faena del matalafer" permanentemente y avanzamos un paso y retrocedemos otro. Un dispendio de esfuerzo, de voluntades, de dinero y de posibilidades ciudadanas de saber a qué atenerse sin desayunar cada día Boletín Oficial del Estado y tener un abogado de cabecera que nos desentrañe lo que en él se pretende ordenar.

La lluvia y el tiempo para pensar –funesta manía, que dijo el otro–  me conducen, inevitablemente, a la melancolía.
Toni(n) el de "La Cuba" 

sábado, 16 de mayo de 2020

Adoquines. Andante con moto


Ese ha sido el ritmo, "el tempo", que ha ido siguiendo la obra de los adoquines, "andante con moto" que viene a ser sin prisas pero sin pausas", a la velocidad equivalente al paso de un hombre, con un pelín de prisa. Nada que ver con el vehículo.

Ayer cerraba esta crónica –si así se le puede llamar– con una imagen del Olmo por la noche en calma. Hoy, que ha amanecido lloviendo, traigo el testimonio gráfico de nuestro Olmo protector a una y otra parte de la Plaza. Los adoquines lo atestiguan:
... la mitad derecha ...
... la mitad izquierda...

Visto desde mi casa, punto de vista preferente de estos escritos, nuestro Olmo proteje de la lluvia mansa a derecha e izquierda  sin hacer distingos y a partir de ahora se hará evidente por el cambio de color del  nuevo pavimento de la Plaza. Es la evidencia de que el Olmo, como decía antes, nos proteje. A ver si aprendemos...


...un poco de polvo...

Las incomodidades, el polvo –del que da fe la imagen del coche que realmente está pintado de un color verde suave– los ruidos, el no poder acercar el coche a casa, y otras, se van terminando y la semana del desconfinamiento que será probablemente la que empiece el 18 de mayo, los navajeros y los hipotéticos visitantes podrán ver la obra terminada. En ese momento daremos por finalizadas estas páginas que habrán servido para conocer paso a paso, la obra; pero aún falta algún tiempo para que eso ocurra.

Ya ha habido quien ha recorrido buena parte de la Plaza para obtener su recuerdo gráfico del momento con el fin –supongo– de tener "su" foto o "su" vídeo, en definitiva lo que él ha visto de esta obra que nos habrá de acompañar durante muchos años.








Pero, como he dicho antes, aún queda tarea por acabar y ha tenido que venir de nuevo la máquina para trasladar la tierra que ocupaba uno de los cuadrados –el último grande– que resta por rellenar.


Algún jubilado más contempla –manos a la espalda y mirada atenta– el trabajo de remate que se está realizando por la parte de atrás del Olmo. Y alguna jubilada realiza su reportaje particular ... sin moverse de su casa, como yo.

Son las pequeñas cosas intrascendentes en las que me fijo a fuer de ocioso cuando no estoy leyendo, escuchando música, viendo las noticias que nos advierten de que la catástrofe vendrá después porque saber, lo que se dice saber, no sabemos casi nada del "bicho". 





La máquina –no hay que dar puntada sin hilo– ha sido aprovechada para trasladar  con cuidado, con gran cuidado las plantas que han permanecido en la Plaza durante toda la obra yendo de un lado a otro a medida que se ha tenido que actuar en el lugar que ocupaban. Como "la mala monea" que hubiera cantado Lola Flores de la que recordamos su fallecimiento hace 25 años. ¡Veinticinco años!

Cuanto antecede corresponde al día 15 de mayo, festividad cristiana en la que recordamos a San Isidro Labrador. Gracias a las investigaciones que se han ido realizando, ahora no tenemos la certeza de quién era el Santo. Unos dicen que era morisco, otros que mozárabe, los hay que dicen que era pocero, los cristianos y la Iglesia afirman que fué labrador como proclama su adveración y que los ángeles le ayudaban en su tarea. En resumidas cuentas, San Isidro era un varón que trabajaba para ganar su pan y poco importa lo que queramos añadir; el que trabaja merece consideración, respeto y poder vivir dignamente de su trabajo y punto.

Viene esto a cuento de las personas que han colocado uno a uno los adoquines de la Plaza y del respeto que me causan. Ya sé que eso –trabajar– lo hacen muchas otras personas, pero qué quieren que les diga, éstos "me causan un respeto imponente". Quizás sea porque están muy lejos de sus hogares en busca de trabajo, ese bien escaso del que creo haber hablado ya.

Hoy estaban de recogida porque se van a otra obra creo que en Murcia. Volverán el lunes a rematar durante el tiempo que sea necesario –escaso por el ritmo que llevan– y les voy a echar de menos. Seguro. Porque me han hecho pensar en cosas que van más allá de lo cotidiano y porque creo que son admirables.

... parece que vamos "de retirada"...
El "aguarrujo" de las dos y cuarto de la tarde ha puesto al descubierto lo que vengo diciendo acerca del color de los adoquines. La foto que antecede es de antes de que lloviera. Vean y comparen lo que pasa cuando ustedes no ven los adoquines porque llueve y se quedan en casa... jejeje.

... así, mojados, me parecen menos feos ...

Hasta el lunes amigos ...
 Toni(n) el de "La Cuba"


















viernes, 15 de mayo de 2020

Adoquines. El esprint

Pues sí señor. Estamos metidos de lleno en el esfuerzo final por terminar el adoquinado de la Plaza del Olmo y tengo la impresión de que voy a echar de menos a los obreros que la han llevado a cabo. Quizás se me tache de sentimental, pero verlos cada día desde las ocho de la mañana –miento adrede porque cualquiera que me conozca sabe que no me he levantado a las ocho en mi vida– hasta ... lo que sea necesario para terminar lo que tenían planeado hacer, me produce un sentimiento de confianza en el ser humano que es reconfortante.

Son personas que han venido desde muy lejos en busca de una vida mejor y de un trabajo; de un trabajo que no queremos hacer los españoles porque estamos en el "estado del bienestar" y el trabajo que desempeñan esos otros que vienen es demasiado duro para que lo llevemos a cabo nosotros. ¡Ojalá podamos seguir eligiendo lo mismo tras la pandemia! aunque me temo que no. El trabajo dentro de nada será un bien escaso al que será difícil tener acceso. Entonces –cuando sea tarde– nos acordaremos de ahora.

... llovía ...
(Esta foto es panorámica y se puede desplazar a derecha e izquierda para poder ver toda la Plaza)
 Ayer por la mañana llovía y estuvieron aguantando hasta que la lluvia fue demasiado fuerte, pero después de comer emprendieron "a mala cara" el trabajo de rellenar de adoquines de color 💩💩💩, de color, el espacio que queda entre el Olmo y la fachada del Café Valenciano. Los suministradores de material no daban abasto con sus carretillas a satisfacer las demandas de los que los colocaban. Fue  un esprint en toda regla que ha dejó ésto al final de la jornada:

... al final de la jornada ...

El esfuerzo ha sido grande y los ha dejado "para el arrastre" pero hoy han vuelto al tajo para rematar la faena. Mañana seguiremos informando.



El Olmo está ajeno a cuanto sucede a sus pies y en estas noches de mayo resulta perfecto disfrutar de su silencio y del de la Plaza cuando apenas empieza a anochecer. Pongan el vídeo a pantalla completa y deléitense con el azul del cielo –de nada–. Ni un ruido, nada que interrumpa esta paz casi perfecta del confinamiento. ¡Si no fuera por el virus!

Toni(n) el de "La Cuba"

jueves, 14 de mayo de 2020

Adoquines. Colores y formas

Estábamos a lo que estábamos ayer cuando se podía empezar a apreciar cómo vaya a quedar la Plaza y miren ustedes... no. Definitivamente no me gusta. Es una opinión como la de cualquier otra persona, tan respetable –o tan criticable– como la de cualquier otro, pero menos respetable que la que puedan emitir personas acostumbradas a manejar colores, pintores, ilustradores, gentes de la moda y del paisajista, etc. El color marrón siempre me ha parecido ... sospechoso💩💩 y tenerlo ante mi vista todos los días no me pone contento precisamente.

... anodino y sospechoso ...
Ni siquiera cuando le da el sol parece que vaya a dar viveza a la Plaza. ¿Que es un color sufrido? de acuerdo, pero también es triste. 
... el de la derecha es fijo; de los otros dos se va... el mejor.
Comparaciones ¿ociosas o reveladoras?




















Compárenlo. 

Hoy me he vestido con una camisa de color rosa y un suéter de color gris-adoquín. El efecto es tal que hasta mi mujer –con la que llevo conviviendo más de cincuenta años– me ha dicho que estoy "más bonito que un San Luis" 😂😂😂😝, todo un logro porque es alguien que entiende de colores.


La obra, como puede apreciarse en la fotografía de arriba del todo, sigue a buen ritmo su ejecución artesanal, adoquín a adoquín, no me cansaré de repetirlo... ni de admirar a quienes lo hacen cuyo ADN estará en cada uno de esos elementos. El encargado, Gaspar, se dedica a la parte que vemos –bajo la atenta mirada del jefe y su colaboración de cuando en vez–  mientras otro obrero está colocando adoquines o rematando aceras virtuales –lo deduzco por el golpeteo de la maza de goma, porque no puedo verlo desde mi observatorio– detrás del Olmo Me atrevo a afirmar que mejorarán el tiempo que tenía previsto el equipo de gobierno del ayuntamiento: un mes.

...  parece menos feo... 
"Le jour où la pluie viendra" es una canción de Becáud, don Gilberto, que allá por los años cincuentaymuchos cantaba por aquí y en español don José Guardiola. Pues bien, ese día ha llegado y llueve. Favor que le hace a los adoquines que, mojados, parecen menos feos porque sube el tono rojizo del color. No sé si los ayuntamientos sucesivos tendrían que regar la Plaza durante los días del verano porque tenemos un clima que –en este caso– no contribuirá a aliviar lo feo que es el color cuando está seco. 
Y no parece  probable que alguno de ellos se atreva a dar un bando como los de los tiempos en que fue alcalde el tío Antón, "el Tino"  en los que se ordenaba que "se pintaran y asearan las fachadas, que los chicos no salieran a la calle durante las horas de la siesta, que había que descansar, y que se "arrugiaran las fronteras de las casas" bajo multa –a los contraventores de la orden– de una peseta".


Algo ha debido fallar en la comunicación porque, bajo la lluvia, se estaba procediendo al corte de los adoquines, sin duda para continuar con la cuadrícula que va a imperar en toda la Plaza y un corte similar se hará, sin duda, frente a la casa de "los Chatos". Mala es la faena del "matalafer"...

Toni(n) el de "La Cuba"





...




miércoles, 13 de mayo de 2020

Adoquines. "La otra tarde vi llover..."


El título no es ocioso; ayer por la tarde llovía y aproveché la circunstancia para que se hicieran ustedes una idea de cómo cambiará el color de nuestros adoquines cuando estén mojados. Ahora verán ustedes...
... secos...
... mojados...


Es evidente que en cuanto sube el color de los adoquines el efecto es mucho mejor, lo que va a favor de mi teoría de que un color más subido –como aquél que puse en otra entrada– hubiera sido más apropiado; pero no me hicieron caso... ¿Se imaginan a alguien que se pusiera una camisa marrón con un traje gris? ¿Alguien de la mafia? Piensen ahora en un caballero con traje gris y camisa de color rosa... ¡Arturo Fernández (q.e.p.d.) en sus mejores tiempos! 


A pesar de la lluvia –fina, pero persistente– los obreros se obstinan en seguir realizando su trabajo y no les importa nada que el jefe esté presente; ellos quieren ir adelante contra viento y marea... Seguramente hubieran terminado toda la calle de la derecha en la tarde de ayer –que fué cuando se tomaron estas imágenes– de no haber sido por esa lluvia primaveral intempestiva que les sorprendió en plena labor. Pese a su voluntad de seguir, tuvieron que retirarse porque, además, la temperatura descendió bastante gracias a una gota de aire frío que entró por el Golfo de Cádiz. Y es que últimamente no ganamos para golfos...

El Olmo da la impresión de estar ausente de estas pequeñas cosas que suceden a su alrededor y desde lo imponente de su figura mira de reojo a las pobres criaturas –¡tan jóvenes!– que rondamos a su alrededor. El Olmo, el nuestro, es un filósofo que nos enseña cosas permanentemente pero al que hacemos menos caso que a SalvadorIlla –otro filósofo– cuando nos dice lo que debemos hacer.
Toni(n) el de "La Cuba"







martes, 12 de mayo de 2020

Adoquines. ¡Por fin! 20200512


Tal como anunciábamos ayer en exclusiva de última hora en nuestra edición especial, ¡han llegado los adoquines! ¡Estamos salvados!

Esta mañana ya se ha empezado a colocarlos "en espiga" y en una superficie mucho mayor de la que este humilde cronista esperaba. Un gran cuadrado –de un color anodino, en mi estimación– enmarcará al Olmo... 
... la "espiga" da movimiento ...


En el vídeo se aprecia que el momento tiene gran importancia porque ha vuelto el jefe y supervisa –manos a la espalda como es preceptivo– la colocación de los adoquines.


El movimiento que da la espiga al conjunto de la colocación no es suficiente como para disimular el tono apagado –de "aburrido" lo ha calificado alguien– del conjunto que únicamente "saldrá a la luz" cuando llueva. Ahora me reafirmo en lo que ya dije; hubiera combinado mucho mejor el color rojo que yo propuse. 


Interrumpo durante un instante las reflexiones que estaba haciendo para notificar que ¡he visto al jefe trabajando! la celeridad de su esfuerzo aportando un poco de material al que lo está colocando me ha impedido tomar el vídeo que hubiera inmortalizado el momento, pero sirve mi testimonio y vaya el aplauso por su colaboración en el embellecimiento de nuestra Plaza. Aplauso merecido y que se da de corazón. 

Seguramente ha venido para traer ¡una radial nueva! que se añadirá a la que ya está en funcionamiento porque contando con dos máquinas de corte, los remates, trabajosos siempre, pero en esta ocasión todos iguales hasta que se llegue a la base Del Olmo, hará que el final de la obra se acelere.
...¡una radial nueva...!
Ha llegado el arquitecto. La llegada del técnico superior a cualquier obra siempre es motivo de inquietud para el contratista o el jefe de obra. En este caso están ambos en la Plaza. Han de poner buena cara a las propuestas que haga quien les tiene que certificar para que puedan cobrar y procurar que no encuentre demasiadas cosas que "no le gusten". Por eso atienden a sus explicaciones con toda amabilidad y circunspección.


Una vez más la atención de nuestro reportero gráfico ha sido recompensada con una exclusiva. ¡El jefe doblando el lomo!, no demasiado, que su salud es preciosa –sin jefe no hay empresa y sin empresa no hay trabajo ni "euritos" con los que vivir– pero lo suficiente como para dar testimonio de su esfuerzo y su implicación.

... el jefe "doblando el lomo"... ¡Olé!
¿Se van dando cuenta ustedes de que los trabajos en la Plaza –con todas sus incomodidades de polvo, de ruidos, de dificultades ambulatorias, etc.– han resultado ser una bendición? 

... ¿será posible?...

Todos los días traen su afán y éste no tiene por qué ser diferente. ¿Me engaña la vista o los tonos de unos adoquines son diferentes de los de los otros? Ayer vinieron todos juntos y, a no ser que unos estén mojados y otros no, todos habrían de ser del mismo color. ¿Será que una nueva sorpresa nos aguarda a la vuelta de unas horas? ¿Será que ha habido un error en la selección de los colores? ¿Qué podrá ser? ¿Será una rosa? ¿Será un clavel?
Toni(n) el de "La Cuba"

lunes, 11 de mayo de 2020

Adoquines. Periferia

Pues sí, señores. "Decíamos ayer..." que la Calle Mayor estaba terminada a falta de algún detalle menor. Y también decíamos que estaba quedando muy bien lo que estaba acabado. Véase:


... ha quedado así de bien ...
El ensanche de Casa Tina ha quedado así de bien, y lo mismo ha ocurrido con las otras calles laterales que dan acceso a la Plaza, como puede comprobarse en las fotos que se insertan más abajo.

Hoy la obra de la Plaza está siendo animada por los remates de los detalles de que hablaba hace un par de días y que son de  verdad artesanales. 
Se trata de una labor paciente y minuciosa que hay que realizar teniendo cuidado de acertar en las operaciones de medición, y de dar forma a los materiales que son duros como las cabezas de... que son duros. 

El vídeo que también pongo lo atestigua. Hay que medir, cortar, colocar, en cada uno de los huecos que las diferentes líneas de la Plaza han ido dejando entre los adoquines del perímetro.

Acceso a la Plaza desde la Calle Mayor
Como puede apreciarse, el resultado en la calle que comunica las cuatro esquinas con la Plaza tiene el aspecto que se ve en nuestro reportaje gráfico.

Estoy que no vivo en mi porque no le veo el color ¿comprenden? 😜 a estas alturas del trabajo y es que ya tengo ganas de poder meterme con los seleccionadores del tono porque no han sido consecuentes ni han acertado con el mejor, el más adecuado, el más bello el oportuno... EL MÍO, el que yo tenía elegido en mi fuero interno 👹👺😝😝😤😤.

En fin, lo cierto es que poco a poco se va rematando la obra que va a tener una amplia crónica a través de este cuaderno. Yo creo que estaremos en libertad condicional con cargos simultáneamente a la finalización de la obra. Será el momento de publicar una gran foto que refleje el detalle de los adoquines limpios antes de que los chicles, los papeles, la suciedad –cosas todas que somos incapaces de controlar– y nuestra propia conveniencia individual –egoísmo– sustituyendo al bien común –altruismo– estropeen la belleza del conjunto.

...de uno en uno y a medida...
Toni(n) el de "La Cuba"

¡Última hora!

Han llegado los adoquines de color tabaco 😖😖. Veintiún palets  de "Prefabricados RODA" que han sido descargados en la Plaza.
... 21palets... Hay que contar los ocho que hay delante de "El Sol sale para todos"

Entre algunas personas sigue la incertidumbre acerca de cómo se instalarán las barreras para los toros. Sigan atentos a las novedades que, sin duda, se producirán mañana.

Toni(n) el de "La Cuba"