jueves, 7 de mayo de 2020

ADOQUINES. PRESENCIA

Dicen en mi pueblo que "el ojo del amo engorda al caballo". Escribía yo hace un par de días que había llegado a la obra del adoquinado el jefe de "Gaditana". Y yo, a partir del momento de su llegada sé cuando está en la obra y cuándo no lo está. Cuando está el silencio reina entre los obreros y cuando no está el ritmo de trabajo no disminuye pero hay conversaciones entre ellos, risas, co-mu-ni-ca-ción.

...el ojo del amo...
Los silencios, ¿serán debidos al temor reverencial a la autoridad? ¿Se deberán a una mayor concentración de cada uno en su tarea? No sé.

Los trabajos avanzan en la Calle Mayor, pero la Plaza sigue triste mientras se adoquina el frente de la fachada del Café Valenciano.

No tenemos novedades que ofrecerles en cuanto a la elección del color de los adoquines, pero tengo para mí que se está retrasando el suministro más de lo necesario. Como ya me temía, la cuestión del color va a suponer un retraso, espero que menor, en la finalización de la obra. ¡Ay la Estética!

Ayer, dos empleados de FACSA estuvieron investigando las tropas que hay junto a la fuente de la Plaza. Hablaban de "limpiar la m..." que había y averiguar qué era cada tubería. Vamos a tener una Plaza "niquelá".

Y hablando de "niqueladuras", el pequeño ensanche que hay frente a "Casa Tina" u su acuerdo con la Plaza van a quedar "de durse", como dicen por la Tierra de María Santísima. La escotadura que hacía la acera dejando inútil una parte de la superficie útil ha dejado paso a un espacio más amplio, con una "acera virtual" que, de no ser invadida por los coches, proporciona una nueva perspectiva a la entrada a la Plaza. Juzguen ustedes mismos.

La curva da origen a una "acera virtual"...

Ya sé que son pocas las novedades que les ofrezco hoy, pero ¡qué quieren ustedes! la actualidad es así; unos días mucho y otros... no tanto. Siguen las obras pero con menos cosas que comentar. Sí puedo decirles que ayer vi a dos personas limpiando la fuente de la Plaza de Manolo Rodríguez. ¿Pondrá en marcha el ayuntamiento la bomba que hacía circular el agua?
Toni(n) el de "La Cuba"

miércoles, 6 de mayo de 2020

Adoquines. Sobre gustos...

Ayer escribía acerca de mis temores en relación con la posibilidad de que se variara el color que, inicialmente, iban a tener los adoquines y mostraba mi preocupación ante la posibilidad de que la Plaza fuera convertida en un pastiche ... "bonico".


Es sabida la frase que asevera que "un camello es un caballo diseñado por una comisión", cosa que suele ser muy cierta porque el tan traído y llevado consenso sirve para que todo el mundo llegue a un acuerdo ... en aquello que no quería a cambio de que los otros acepten lo que no les gusta; o sea, nadie contento.

Los que tomen la decisión acerca del la variación que vaya a sufrir el color que se proyectó inicialmente para los adoquines no acertarán ni siquiera en el caso del que elijan el que me gusta a mí  😇😇😇 porque cada uno tiene su gusto particular y en esas cuestiones ... no hay nada escrito. Por lo tanto, a mi entender, si consiguen una "división de opiniones" ya será un éxito para ellos; lo malo sería que cosecharan una "pita" y me condenaran a ver durante lo que me reste de vida una Plaza que no me guste. Y ése es mi temor.

Expuse ayer mis preferencias a la alcaldesa y su concejala, así como al arquitecto municipal; razoné ante los tres mi opinión y ellas me comunicaron sus gustos y el por qué de ellos; el profesional estuvo discreto como toca y no "porque para eso le pagan".
...me defino...
Ya puestos, me defino: de los tres del ángulo inferior izquierdo que conforman los grises, prefiero el tercero empezando por la izquierda, el que está más subido de tono, el que es más rojo, ¿comprenden? Si ustedes quieren pueden ponerme un comentario y así nos divertimos más... antes de que la realidad se imponga.

También tuve la oportunidad de hablar durante un momento con los jefes de "Gaditana" que es la concesionaria de la obra. Expresé ante ellos mi satisfacción por el comportamiento de los obreros, que ponía alto el nombre de la empresa y me agradecieron lo que les dije. Luego, intuyo que el jefe se puso en su papel y mandaba hacer cosas a sus asalariados. No pude evitar pensar: "malo". No me pregunten por qué porque fué un pálpito, una intuición.

Hoy la Plaza está sosa porque no hay adoquines que poner –la toma de decisión acerca del color ha conseguido que no se hayan suministrado los que estaba previsto que llegaran– y quizás eso retrasará su colocación algún tiempo.
Toni(n) el de "La Cuba".




martes, 5 de mayo de 2020

Adoquines. Imbornales

Misterio resuelto. Sólo hubo que esperar un poco para averiguar que la gran zanja que abrieron ayer era para llevar las aguas de un imbornal al alcantarillado. Además abrieron, junto a la trapa que da acceso a la alcantarilla un nuevo imbornal: dos elementos que aminorarán el caudal de agua de lluvia que llega a la Calle Mayor.

Los cinco obreros me han confirmado que no habrá inconveniente en que publiquemos sus nombres. Yo lo haré con gusto y con admiración. Si no recuerdo mal son dos ecuatorianos, dos hondureños y un salvadoreño al que, curiosamente, no le gusta la cerveza; pero esa queda como un secreto entre ellos y yo. Para que se hagan una idea mis lectores, pongo aquí un mapa de Centroamérica con el fin de que puedan ubicar cada uno de los países excepto Ecuador que está más al sur.
Centroamérica. Al Norte, Méjico; al Sur Colombia y más al Sur, en la costa del Pacífico, Ecuador

En cuanto me descuido un poco, se introduce una novedad que me llama la atención: en esta oportunidad es la presencia de adoquines de diversos colores en uno de los recuadros de la Plaza como si se estuvieran eligiendo muestras...

...el color me preocupa...
A mi entender es el color rojo/rosa el que mejor combina con el gris de lo que se lleva colocado hasta ahora, pero esa es mi opinión. Tampoco me gustaría que llenaran de colorines la Plaza con el pretexto de que queda muy "bonico" y lo digo por la placa en la que se vaya a representar al Olmo. Nuestro pueblo es señorial –sin un duro, pero señorial– y sería de agradecer a quienes tienen. las responsabilidades en esta materia que se asesoraran y se aseguraran antes de colocar algo que va a permanecer durante muchos años. Algo que aúne a lo elegante la dignidad de lo sencillo.

Y a las seis menos diez se había adoquinado hasta aquí:
Quedarán, por tanto, los remates que, de forma irregular se van produciendo en las diferentes geometrías que se suscitan –¡toma ya!– y que habrá que hacer a medida de cada uno de los huecos a rellenar.




























Toni(n) el de "La Cuba"


lunes, 4 de mayo de 2020

Adoquines. Vida normal... o casi

Para los que estamos jubilados desde hace bastantes años las cosas no tienen grandes alteraciones. Nos hemos acostumbrado a unas rutinas que nos hacen la vida más simple. Sin necesidad de pensar vamos de una cosa a otra y así discurren los días, tranquilos. Pero el hecho de haber pasado de arresto domiciliario a algo que parece casi un estado de libertad provisional, créase o no, altera un ritmo pausado de vida y le da a lo actual cierto aspecto de vorágine... sin exageraciones.

A los jóvenes les pasa otro tanto. La posibilidad de salir ha dejado agotado a más de uno... apenas ha emprendido la actividad deportiva a la que estaba habituado. Un mes y pico de sofá es mucho tiempo para no tener que ir tomando poco a poco contacto con la realidad.

Los obreros que están adoquinando la Plaza no tienen ese problema porque no han perdido la forma física: ayer terminaron a las cuatro de la tarde –cosa extraordinaria por lo temprano de la hora, pero era domingo– y hoy han emprendido la tarea como de costumbre, pero en dos frentes: dos de ellos están en la tarea artesanal de la colocación de adoquines –difícil tarea si se atiende al doble sentido de la palabra– y los otros han empezado con el ametrallamiento de aceras de la Calle Mayor porque se rodea con el mismo firme toda la manzana en la que está emplazado el Café Valenciano, como no podía ser de otra manera. Hay gente que se pregunta ¿y por qué no hasta la Plaza de la Iglesia? Probablemente porque la partida de donde se saquen los cuartos no da para más y habrá que esperar a tiempos de mayor bonanza; como decía "Hermano lobo" –una revista satírica de la época de la Transición– ¡¡¡Auuuhhhhhh!!!


El vídeo que hoy les pongo –ayer se negó a ser insertado en la página– es una metáfora de que "el que vale, vale" y de cómo se debe actuar sin miramientos cuando algo pone obstáculos en una tarea que hay que terminar. Ya sé que esto no es políticamente correcto y que, quizás, hubiera sido más adecuado dialogar con el adoquín –usar la fuerza bruta, darle un par de mazazos, a ver si entraba ¡nunca!– y hacerle ver que habría que prescindir de su colaboración en el caso de que no secundara los planes que ya se habían determinado previamente para él, aún cuando no se hubiera consultado su opinión. Claro es que eso requería tiempo y esfuerzos y nadie debe perder el tiempo ni emplear más esfuerzos de los estrictamente necesarios para llevar a cabo lo que se supone que es un bien para todos. En mi modesta opinión, hizo bien el obrero en desechar ese elemento. ¡Es que hay algunos adoquines que...!

Un nuevo interrogante se ofrece a mi curiosidad: frente a la casa de Eduardo han hecho una cata –y van a hacer otra paralela a ella– que no sé qué utilidad pueda tener. Miren:
...una cata...

¿Será para hacer un par de imbornales que lleven el agua de la lluvia al alcantarillado? En ese caso, en mi opinión sería suficiente con  hacer uno perpendicular al eje de la calle. Y aquí es donde me sale el jubilado que mira la obra: ¿Medio metro de profundidad? –acabo de escucharlo– para un imbornal no creo que sea suficiente porque tendría que conectar con el alcantarillado... Ya veremos en qué quedan esas catas.

Andaba yo con la mosca tras la oreja pensando en que la altura de los adoquines fuera a superar  la tangente de la salida de pluviales de mi casa. Lo comuniqué al arquitecto y a Gaspar –que así se llama el jefe de obra– y ambos me tranquilizaron. Hoy he podido comprobar que tenían razón, los adoquines llegan a la altura a la que llegaba la vieja acera.  Ahora sólo queda ir colocando los medios adoquines para que quede completa la "acera" que ya será inexistente, pero ¿podré resistir la curiosidad de conocer la utilidad que se les quiera dar a las dos catas? Más noticias, mañana.
Toni(n) el de "La Cuba"







domingo, 3 de mayo de 2020

Adoquines. El 3 de mayo

Hoy es domingo y, al parecer, la obra no se para hasta las cuatro de la tarde. Los obreros me dicen que terminarán hoy a las cuatro de la tarde. El descanso se lo tienen más que merecido... y la paciencia también. Les he pedido que consideren la posibilidad de que publique sus nombres y sus nacionalidades porque creo que debe quedar constancia en algún sitio de quienes han hecho las cosas bien. Sin dejar de trabajar me han respondido que lo consultarán entre ellos y me lo harán saber. 

Aquí están los cinco, cada uno a lo suyo y sabiendo hacerlo...

Algunas trapas de servicio público quedarán cubiertas por los nuevos adoquines y para que se sepa dónde están –cuando haya pasado tiempo y sea necesario encontrarlas para hacer algún tipo de reparación– he hecho esta foto que puede ayudar a localizarlas y evitar ir dando palos de ciego –equivalente literario de "levantando adoquines"– en su búsqueda.

 Decía ayer el arquitecto municipal respondiendo a preguntas de alguno de los miembros del equipo de gobierno que "es el Olmo el que se ha tenido en cuenta para el desarrollo de los ejes de la Plaza". Es evidente que acertó Ricardo cuando tuvo esa idea. A partir del emplazamiento del Olmo se ha debido ir articulando el resto de líneas.


Me sorprende el escaso número de visitas a la Plaza. Navajas es un pueblo en el que los jubilados somos mayoría y, en cambio, sólo de vez en cuando se ve aparecer a uno con el gesto característico de "manos a la espalda" y la mirada escrutadora de los pormenores; ahora que tenemos libertad para salir a cualquier hora, me chocan las ausencias. Además, sería muy interesante escuchar las opiniones de unos y otros; de los que encontraran mal desde el proyecto hasta su ejecución y de los que vieran bien... hasta lo que pudiera estar mal.




No sé si nos damos cuenta –ni si lo tendremos en consideración en un futuro– de que cada uno de los adoquines ha sido colocado a mano, en labor artesanal, por estas cinco personas que han venido a España de "allende" para buscar una vida mejor "aquende" y disculpen ustedes el desahogo literario. Con un sol "casi" de justicia cayendo a plomo teniendo que lidiar con holguras mínimas, la tarea debe ser dura por más que uno proceda de un país tropical.

Ya empezamos a "verle color" a esto –disculpen la broma– un adoquín de color, del que vengo llamando rosa, ha aparecido en uno de los espacios que están sin rellenar. Fiel al compromiso de tenerles al corriente de lo que se vaya haciendo, "Desde "La Cuba de Oro"" ha conseguido esta primicia fotográfico-informativa que no sé si merece un Pulitzer o una patada en el antifonario.


A las cuatro y diez, se han ido despidiendo de mí –yo en el balcón– los cinco admirables obreros del adoquinado de la Plaza. Hasta mañana.


Dicen que Barak Obama dijo una vez: "Si estás dispuesto a trabajar duro y cumplir con tus responsabilidades podrás salir adelante. No importa de dónde vengas, cómo luzcas o a quién ames."
Es una frase a tener en cuenta sobre todo por los jóvenes, porque se aproximan tiempos en los que el trabajo será un bien escaso.




sábado, 2 de mayo de 2020

Adoquines. El 2 de mayo

Pues señor, siguen las obras de adoquinado. 

Como el gobierno ha decidido que podemos salir de casa los mayores, en poblaciones de menos de cinco mil habitantes, he aprovechado un rato de la mañana para coger mi "bicicleto" –la mía es una bicicleta macho, dado su aspecto grandote y rudo– y dar una vuelta por el Bastante y la Huerta de los Frailes. He tenido que poner el vehículo en orden porque las ruedas estaban con poca presión, las luces apenas tenían reserva de batería y nos faltaba algún tipo de engrase... a la bicicleta y a mí.

Yo mismo he necesitado una puesta a punto porque mi cadera me impedía, al principio, pasar la pierna por encima de la bici. He logrado superarlo con dificultad y algunos dolores, pero al emprender la marcha creí que habría de dejarlo: he empezado a experimentar un ciclo doloroso consistente en dolor en la cadera, seguido de dolor en el muslo derecho, pinchazo en la rodilla del mismo lado, luego, pinchazo en la otra y vuelta a empezar. En algún momento he pensado en la posibilidad de dejarlo y dedicarme a hacer calceta, pero he logrado sobreponerme y al llegar al primer kilómetro el dolor de las rodillas había desaparecido y el de la cadera era bastante menos intenso. El paseo, finalmente, ha resultado satisfactorio.

Pero volvamos al adoquinado. Hoy ha sido un día de sorpresas porque cuando me he asomado a la Plaza, Ángel, teniente de alcalde del ayuntamiento, me comentaba que había un cuadrado –el que aparece en alguna foto a medio rellenar de adoquines– que había de ser de color rosa. Además me ha dicho que  en el suelo, frente a la fuente se va a colocar una placa con la silueta Del Olmo en la que se lea "Árbol del Año de España 2019" o similar.

Hasta aquí todo es normal, pero –como quiera que el ayuntamiento ha convocado a los propietarios de las barreras que se ponen para los toros– se han ido exponiendo propuestas acerca de cómo habían de ser los anclajes de las barreras. Ha habido propuestas para todos los gustos y comparaciones con lo que se ha hecho en otros pueblos con problemas similares. Finalmente ha triunfado la de poner en cada anclaje un adoquín con un agujero o tirafondo que permita levantar ese adoquín y los de alrededor a fin de anclar las barreras convenientemente. No sé si ha calado entre la concurrencia el argumento del arquitecto, Ricardo, que ha dicho que a fin de cuentas toros hay diez días al año y la Plaza es la Plaza durante los otros trescientos cincuenta y cinco, pero me temo que no. A mí no me gusta esa solución porque se deja a la responsabilidad y al albedrío de los taurinos la reposición correcta de los adoquines y eso es algo en lo que confío poco. Habrá que ver este año el "lunes de barrenas" y el lunes de después de fiestas...
Este ojo de pez permite apreciar el progreso de la obra... hasta que ha habido que parar...


El palo de embolar también ha dado algún problema –porque podría coincidir con la placa con la inscripción cuya forma, color, materiales y demás características no están confirmadas– pero finalmente parece que se quedará en su sitio.

 La parte negativa consiste en que durante toda la tarde los obreros han estado parados y la obra no ha progresado, cosas de la improvisación.
Toni(n) el de "La Cuba".


viernes, 1 de mayo de 2020

Adoquines.Día del Trabajo

Estoy seguro de que a ninguno de mis hipotéticos lectores se les ha pasado por alto el mensaje subliminal que nos cuelan en las películas norteamericanas, sobre todo en las que la acción se desarrolla en la frontera con Méjico; en ellas los "pueblitos mejicanos" están formados por cuatro chozas sucias y  anárquicamente distribuidas y los "pelaos" son –invariablemente– perezosos, borreguiles, sucios, faltos de iniciativa y anárquicos. Siempre son segundones y poco dados al trabajo. Y esta bazofia pretenden extenderla –con  bastante éxito, por cierto– a toda Hispanoamérica.

Pues bien: estos días de arresto domiciliario estoy asistiendo a la refutación del tópico ya inevitablemente extendido: los obreros que se dedican al adoquinado de la Plaza son ecuatorianos, hondureños, guatemaltecos... y no sólo cumplen de manera adecuada con su trabajo, sino que les he visto tomar iniciativas –más allá de su responsabilidad– que han logrado su objetivo, cuestionar algo hasta que se les ha dado la explicación correcta, organizar las herramientas y el material de trabajo del modo más adecuado y, en definitiva hacer las cosas bien, tan bien como pudiera hacerlas cualquier otra persona de cualquier otra nacionalidad o etnia.

Además, hoy, día del Trabajo, están celebrándolo... TRABAJANDO. A las imágenes me remito; el vídeo recoge la colocación del primer adoquín a las 17:30 del día 30 de abril del año del coronavirus 2020.


... a las once de la mañana... del DÍA del TRABAJO





O sea que... menos tópicos y más ver la
realidad tal como es. Probablemente estas personas lo que necesitan es ganar mucho dinero, cuanto más mejor para poder enviarlo a sus países para que sus familias vivan bien, algo similar a los que hicieron en los sesenta-setenta los españoles que emigraron a Alemania, pero eso no impide que sea de admirar el que sigan en el tajo y a juzgar por los comentarios que puedo escuchar, con alegría. No he visto hoy a ninguno de sus compañeros españoles manejando máquinas o acopiando material...

Ayer, pasadas las cinco y media hice este vídeo que pone de manifiesto que la intención la tenían clara. Yo había escuchado que alguno proponía comprar un "pelibuey" –una especie de cordero sin lana originario de Canarias que se ha adaptado bien en los países de clima tropical– alguno de entre ellos no sabía de qué estaba hablando el compañero que hacía la propuesta –el español que se habla en los distintos países no siempre es entendido por todos–  y tuvieron que explicárselo.

Aproveché la tarde de ayer para averiguar las nacionalidades que intervienen en la obra y para resolver el "misterio" de la excavación junto al macetero del Olmo. Verán ustedes: para respetar la altura de la cenefa inferior del macetero era necesario bajar el nivel del suelo; efectivamente hubiera sido una chapuza que esa cenefa a modo de rodapié hubiera tenido una altura diferente en unos lugares que en otros, por eso se decidió bajar la cota para que los adoquines –por cierto fabricados en Las Torres de Cotillas provincia de Murcia– salieran desde la base de la piedra, pero no sólo ésa es la razón, ¿recuerdan que se embebió un mallazo en el cemento? pues la explicación viene dada porque el Olmo es un viejecito... pujante –su hijo ha muerto a unos escasos treinta años– y por la parte de la excavación parece que alguna de sus raíces empuja con fuerza y amenazaría la integridad del nuevo pavimento. Con el mallazo durará por lo menos diez minutos más que sin él.