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domingo, 1 de enero de 2017

Un proyecto de carta a los Reyes Magos


Ha llegado el nuevo año y hay que empezar pidiendo algo para que se active el consumo interior que parece que está algo chungo y eso no conviene porque si no se consume no hay que producir y si no se produce no hay dinero para pagar a los que consumen. La verdad es que estas cosas de la economía capitalista da la impresión de que son un galimatías para tontos porque terminan pareciendo la pescadilla que se muerde la cola o el perro psíquicamente perjudicado que da vueltas intentando morderse el rabo.
Los que no hemos pedido nada al gordo vestido por Coca Cola que llega por Navidad, tenemos que contribuír al lanzamiento de la economía con otro pretexto que en el caso de España tendría que ser necesariamente el de los Reyes Magos que fueron una festividad de tipo religioso hasta que el comercio se apropió de ella.
A los Reyes, que llegan la noche del cinco de enero cuando casi es el día seis, se les puede pedir toda clase de cosas; al gordo del que escribía antes sólo cosas materiales, pero como ya hemos pasado el fin de año en el que hemos deseado toda clase de cosas espirituales para los amigos, conocidos y militares sin graduación, no estaría de más hacer un pequeño inventario de lo que pueda resultar beneficioso para nuestros semejantes.
Claro es que para conocer qué es lo que puede convenirles no será ocioso partir de lo que a cada uno le falte con el propósito de que le aproveche a cada cual en función de su carencia:
SI LE FALTA...
QUE LOS REYES MAGOS LE TRAIGAN...
Amor
Un buen novio/novia
Dinero
El gordo de la lotería del Niñp
Salud
Un buen seguro médico
Alegría
Unas maracas
Humor
Una pluma de pavo real para hacerle cosquillas
Paz
Una escopeta con cartuchos de sal para defenderse de sus enemigos
Paciencia
Un rosario para rezarlo mientras esté desazonado
Carisma
Dinero; con él tendrá mucha gente dispuesta a hacerle la pelota diciéndole aquéllo de que: “Chica/o, tú vales mucho”
Protagonismo
Un coro en el que pueda cantar de solista aunque lo haga fatal
Estatura
Unos zancos
Pelo
Una peluca intercambiable
Cariño
Un peluche suavecito
Sentido del ritmo
Un metrónomo
Afinación
Una bolsa grande de caramelos de Burriana para que se tome uno cada vez que quiera cantar
Forma física
Si es chico una buena masajista, si es chica un masajista varón
Chispa
Un chisquero de mecha larga
Sentido del humor
Una habitación sin ventanas para que se encierre y no amargue la vida a los demás.
Capacidad de asombro
Un repaso a la situación política del pueblo desde la llegada de José Vicente Torres a la Alcaldía hasta el momento actual



Pasión por la lectura
Una inscripción como socio del “Grupo de Lectura de Navajas”
Ilusión
Asistencia a la cabalgata de Reyes fijándose en las caras de los niños y olvidándose del comportamiento de los adultos
Fe
Un rato de mirar el Olmo y pensar en todo lo que ha pasado “bajo sus ramas”
Generosidad
La creencia en la reciprocidad de los demás
Autoestima
La ocasión de hacer bien ago – lo que quiera que sea que haga bien– ante los demás
También puede ocurrir que haya algún afortunado mortal que no necesite nada de eso, enhorabuena en parte porque el que no carece de algo no es tan feliz como se supone que debería ser. Se disfruta más haciendo el camino que al llegar a la meta.
De nada.
Toni(n) “el de La Cuba” 

martes, 3 de noviembre de 2015

Las Fiestas: Noche de Jotas

La noche del 16 de septiembre asistimos a un espectáculo de jotas, “Alma con la Jota” se llamaba, que me gustó de una manera particular.
Soy reacio a asistir a los espectáculos monotemáticos por una cuestión de lógica: si no tienen una gran calidad terminan por cansar al espectador. Si, además, la “calidad” es entendida por los artistas como una exhibición de potencia vocal o como la capacidad pulmonar en el aguante de una nota para despertar la admiración del espectador la catástrofe se me antoja inevitable.
Me apresuro a añadir que no ha sido el caso de la noche a la que me refiero: Creo que hace mucho tiempo —años— que no había asistido a una velada tan completa como la del día 16. Enhorabuena a los artistas, a todos los artistas, y quien ha tenido el acierto de traerlos a Navajas. Aquí la jota es sentida como algo propio, estamos en la frontera raya de Aragón y eso se nota en la respuesta de la gente ante la jota, una respuesta que tiene mucho de visceral y no poco de sentimiento que —creo yo— está grabado en nuestro cerebro reptiliano desde mucho antes de que la jota fuera “inventada”. Deben ser los componentes de esa manifestación los que estimulan los mecanismos que nos hacen emocionar.
Los joteros de la noche del 16 rayaron casi todos a gran altura y los que no llegaron a la altura de los mejores, tuvieron una muy digna actuación. 
Los intervinientes solistas demostraron un buen nivel en conjunto y algunos un nivel excelente, además, cuando hicieron de coro, se sometieron a las exigencias de volumen requeridas para que no se escuchara una voz por encima de las demás.
No hubo un dúo que no estuviera afinado y eso, en mi experiencia como espectador, es difícil de conseguir cuando se trata de un grupo de jotas. Enhorabuena.
Sin músicos no hay jota y los que actuaron en el espectáculo a que nos referimos estuvieron impecables durante toda la noche, afinados, adecuados en los acompañamientos, ricos en las introducciones, impecables en la ejecución. Habrá que decir que, además, dos de ellos cantan… y lo hacen muy bien.
Habiéndome gustado mucho todos ellos, voy a destacar al guitarra: llevó en todo tiempo el “tempo” adecuado, adornó lo que había que adornar y a-com-pa-ñó a los que cantaron y a los que bailaron estando atento a que bajo su dirección cada cosa estuviera en su sitio con solvencia y con buen gusto. Los bajos de su guitarra fueron un ejemplo de lo que se debe hacer.


Las dos parejas de bailadores me emocionaron por su adecuación a los tiempos, por el “movimiento” de sus posturas cuando estaban inmóviles, por la gracia de los movimientos, los guiños del gesto al dar un golpe de castañuelas, el trenzado de los pasos… y, además de todas estas consideraciones, por no convertir la jota en un ejercicio de acrobacia atlético-circense con saltos estrambóticos que nada tienen que ver con la danza, por no hacer de la jota un esperpento de sí misma.
Además de todos estos aspectos, que cualquiera pudo apreciar, se me ha ocurrido llevar mi reflexión un poco más allá de lo tocante a los aspectos formales por lo que me dado cuenta de que:
  • Cuanto mayor sea la calidad de los componentes de un equipo, mejores serán los resultados obtenidos en la consecución de los objetivos que se proponga, a condición de que:
  1. Cada uno interprete el papel que le corresponda:
    1. El coro ha de ser coro, sin “solistas” ocultos que destaquen del resto.
    2. El acompañamiento ha de potenciar la labor de los solistas, siguiendo la línea que éstos marquen para que la interpretación no resulte mecánica.
    3. Los solistas deben dominar, cada uno, su especialidad y su estilo.
  2. Todo ha de estar dirigido por una sola persona:
    1. Una vez definido el objetivo, el equipo, ha de dejarse de individualismos y poner el esfuerzo de cada uno al servicio del bien común.
    2. El que dirige ha de saber lo que hace. No se elige a un director por votación sino por su aptitud para el puesto y por su actitud a la hora de liderar el equipo, aunar aportaciones y marcar el tempo y los matices; el tono lo dará la partitura.
  3. La buena voluntad ha de suponerse en todos, pero las habilidades, cualesquiera que éstas sean, han de ser innatas y haber sido perfeccionadas por el esfuerzo, el estudio y el trabajo.
    1. Sin sentido del ritmo no se canta, ni se baila y sin sentido de la justicia, de la equidad, del bien, de la verdad no se lidera un equipo.

¡Hay que ver todo lo que da de sí una noche de jotas bien cantadas!


Toni(n) “el de la Cuba”