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miércoles, 8 de febrero de 2017

NAVAJAS

Esta fotografía podría ser –en mi opinión– una metáfora de la Navajas actual. El cartel que señala el final de la zona urbana estaba hecho con láminas de aluminio estrusionado, una de las últimas técnicas en la confección de carteles de señalización en carretera.

Del que fuera primoroso indicador queda, desvencijado, el otrora orgulloso nombre de un pueblo que fue hermoso, que fue limpio y que lo sigue siendo en su espíritu y en lo recóndito de su ser –como se ve en la lámina del nombre que se conserva incólume aunque sacada de su escuadra natural– pero que en el resto, en lo que le adorna, ha perdido su esencia. 
Navajas –como el cartel– está desvencijada, rota y en riesgo de perder su identidad, ésa misma que tienen que preservar y potenciar los que están al frente del pueblo. Va siendo hora de que cada uno asuma su responsabilidad y la ejerza; el equipo de gobierno resolviendo los problemas que vino a resolver según su propia propaganda electoral; la oposición realizando su papel de oponerse a lo que crea que se puede hacer mejor porque en teoría todos quieren lo mejor para el pueblo aunque no coincidan en qué es lo mejor. Claro que si no sabemos qué, no podremos ponernos de acuerdo en  cómo ha de realizarse.
Se queja el equipo de gobierno del estado de ruina en que se encuentra el Ayuntamiento –de eso podemos hablar en otra ocasión– pero hay cosas que no necesitan fuertes dispendios para dar a entender que alguien se preocupa por evitar que el cartel sea una metáfora de la percepción que una gran cantidad de personas tiene –tenemos– del estado del pueblo y dé el aspecto lamentable que da.
  • En la Plaza del Olmo se aparca a voluntad del conductor a pesar de existir señales – algunas mal puestas– que prohíben el estacionamiento “en toda la Plaza”. Si el equipo de Gobierno considera que nuestra Plaza es un lugar apropiado para el estacionamiento de vehículos debe quitar las señales que lo prohíben. Así, nos podremos beneficiar todos y no sólo los que se saltan las normas confiando en la desidia de los que tienen la obligación de hacerlas cumplir.
  • Nuestros niños tienen lugares más que sobrados para jugar a la pelota, pero se complacen en hacerlo justo debajo de la señal que prohíbe tal juego colocada en la fachada del Museo de Manolo Rodríguez. Si el juego con pelota está autorizado, quítese la señal; eso cuesta poco.
  • Otra acción de realización barata sería la de poner la bandera de España en el Salón de Plenos; esa y las que sea reglamentario que luzcan en tal Salón. De España existe –aportada por el Grupo Popular– una de tela, constitucional. Colocar una pegatina sobre el cristal de un cuadro con la bandera indica una falta de respeto por un símbolo que representa a todos los españoles mientras la Ley no diga otra cosa. Cuando se manda, los sentimientos partidistas han de dejarse en casa y atenerse a lo que dicta la Ley sin emplear subterfugios estúpidos que no hacen sino enconar más aún la situación de fractura social en que vive el pueblo.
  • El cartel cuya foto ilustra estas líneas sugiere, además, que no tenemos Secretario, que no tenemos Policía Local, que somos uno de los pueblos con más posibilidades de desaparecer como tal, que no tenemos modo de que el Ayuntamiento responda a las solicitudes que se hacen en forma y de manera respetuosa.   ¿Dónde quedan ahora las críticas que se hacían al anterior equipo de Gobierno que no respondía a nada?
  • No estaría mal que el equipo de Gobierno pusiera en marcha los acuerdos tomados en los diferentes Plenos en lugar de esperar … ¿a qué, si es obligatorio ejecutar lo acordado?
Todas estas cosas –y otras que se le ocurren a usted que me lee– son tan de sentido común, tan fáciles de poner en marcha que no entiendo cómo alguien que ha declarado y sigue declarando su amor por el pueblo y que tiene no sólo el deber sino la obligación de procurar por él, no pone manos a la obra. Así, al menos tendríamos la sensación de que “alguien” se preocupa por nuestro bienestar, porque es posible que estén trabajando denodadamente en algo muy trascendente, muy importante que no es percibido por la ciudadanía, en cuyo caso “ojos que no ven…”

Toni(n) “el de la Cuba”

viernes, 1 de enero de 2016

LOS PACTOS

Estoy leyendo “Testimonio de dos guerras” de Manuel Tagüeña Lacorte, un combatiente afiliado al Partido Comunista, que llegó a ser teniente coronel del bando republicano en la guerra incivil y que tiempo después, ya en el exilio, escribió en Méjico su testimonio acerca de las cosas que había vivido. Creo que el momento en que he empezado a leerlo no puede ser más oportuno porque, además de contar sin apenas partidismo lo que vivió, desvela algunas cosas interesantes acerca de las relaciones entre los diferentes partidos que integraron el llamado Frente Popular. Alguna de esas maneras de relacionarse con el resto parece que no las conoce el PSOE actual. En la página 133 leo textualmente: “Como no se llegó a la victoria, no hubo oportunidad para pasar a la inevitable segunda etapa de la política estalinista de Frente Popular, eliminación de los partidos aliados y toma del poder”.
En mi opinión el conglomerado que maneja “Podemos” es lo más parecido al Frente Popular que puede darse en estos momentos y el señor Sánchez, don Pedro, está jugando con él –contando con la complacencia, la falta de visión de Estado o la anomia de sus compañeros de Comisión Ejecutiva Federal– a aprendiz de brujo cuando ya se sabe lo que pasa cuando se juega a estas cosas.
Bien está seguir lo que es preceptivo en las cosas de la política, pero montar el paripé que han montado siguiendo escrupulosamente los tiempos de la política sólo beneficia a sus teóricos “aliados”. Pretender que el partido más votado consiga un gobierno estable sin aliarse con el segundo, que es el PSOE, es pretender lo imposible matemático; pero que la Comisión Ejecutiva Federal dé su placet a que el señor Sánchez, don Pedro –al negarse a pactar con el PP y éste quede sin poder gobernar– proceda a la formación de un gobierno cuando las combinaciones se antojan imposibles, es algo que raya en el sarcasmo.
...o se ponen de acuerdo o no comen...
Nadie puede salir beneficiado de una situación así y lo primero que han de tener en cuenta los políticos –muy por delante de la consecución de objetivos personales o de partido– ha de ser la consecución del bien común.
Veamos la situación: El PP no podrá formar un gobierno que garantice la gobernanza y la gobernabilidad del estado sin contar con el apoyo del PSOE; pero éste, sin contar con el PP, no podrá formar gobierno sino recurriendo a “Podemos” con la inclusión de los votos del resto de partidos afines. Tarea difícil en la que el que la emprenda puede estar cayendo en la trampa que describía el teniente coronel Tagüeña, en la que quien la intente se dejará, sin duda, los pelos en la gatera.
La situación se asemeja mucho a la de un gallinero en el que dos gallos se disputan la hegemonía; pero no es ésto lo que está esperando no sólo la mayoría de los ciudadanos sino buena parte de los votantes del PSOE. Hacer política “contra” es malo porque lo que necesitamos todos es que se esté “a favor” de España, aunque este nombre levante ronchas y sarpullidos en algunas gentes.
En mi estimación un triple pacto PP, PSOE y Ciudadanos llegaría a ser beneficioso para España porque tienen más elementos afines y un tripartito de afines contribuiría a limpiar el ambiente político sin tirar por la borda lo que se ha conseguido en el terreno económico y construyendo los aspectos sociales más dañados.

Los próximos días serán determinantes para pasar de una manera u otra los próximos años. Si PSOE y PP no pactan, al gobierno que salga de los pactos no le auguro una vida más allá de los dos años. Y habrá que pedir responsabilidades no sólo políticas a los que no hayan querido entenderse para llegar a acuerdos.
¿Feliz Año Nuevo?
Toni(n) "el de La Cuba" (que el otro día se me olvidó firmar)